Jesús García-Prieto / ICAL
Hay historias que no empiezan con un ‘érase una vez’, sino con una herida. ‘La Quinta’, la nueva obra de Asier Aparicio, nace precisamente ahí, en el trauma de la posguerra, en los silencios heredados, en los niños que crecieron sin respuestas y en los adultos que aprendieron a vivir mirando hacia el odio.
Concebida como precuela de la saga ‘Ventolino’, esta pieza teatral no solo amplía el universo fantástico de Pueritia, sino que lo ancla de forma decidida en la historia reciente, en una realidad áspera donde la imaginación se convierte en una herramienta ética.